Esas canciones que te hacen ver un día oscuro de colores.
Esas otras que con tan solo leer su nombre te traen recuerdos a la mente.
Esas que simplemente deseabas no haber escuchado nunca.
La música esta llena de vida entre sus melodías. Te hace ver el mundo de una manera en la que muchas personas no llegan siquiera a apreciar. Los colores, las texturas, nosotros mismos...
Con la música somos diferentes.
Cierto es que no a todos nos agradan el mismo estilo de canciones pero cualquiera que sea nuestro estilo nos hace especiales.
Aunque mil millones de personas opinen lo mismo que tú sobre una canción o estilo musical, siempre habrá un pequeño matiz que nos diferenciara unos de otros.
Si no muchos seríamos iguales. Y a la vista está de que no es así.
Ya que no habría tantos problemas por ahí afuera.
La música nos une y nos separa. Nos alegra y entristece. Y, sobretodo, nos acompaña.
Es como nuestro apoyo permanente. Es la única que en todo momento se encuentra a tu lado.
Podrás tener mejores amigos, con los que puedas contar, pero muchas veces ella es la única que realmente podrá ayudarte.
Con sus notas envolviéndote y el mensaje secreto entre sus versos...
O, a veces, no tan secreto.